Focaccia de aceitunas hecha en casa: El secreto para una miga súper tierna
Descubre cómo se hace una estupenda focaccia con aceitunas italiana, solo tienes que seguir los pasos de esta receta tradicional que además, es súper fácil.
Hay pocos placeres en la cocina tan gratificantes como el aroma a pan recién horneado inundando la casa, y esta focaccia casera es el mejor ejemplo de ello. Su magia reside en ese contraste irresistible: una corteza dorada y crujiente impregnada de un buen aceite de oliva, que da paso a una miga extraordinariamente tierna, esponjosa y perfumada con el toque aromático de las finas hierbas. Si bien es cierto que requiere paciencia y mimo por los tiempos de levado, te aseguro que ver cómo cobra vida la masa y presenciar el resultado final hace que cada minuto de espera valga absolutamente la pena.
Es ese tipo de receta con alma, ideal para vestir de gala la mesa en una ocasión especial o simplemente para darte un capricho delicioso cualquier día de la semana. Funciona de maravilla como centro de mesa para compartir en un picoteo, como acompañamiento estrella en una comida o incluso como la base perfecta para bocadillos gourmet a la hora de la cena. Así que sin más rodeos, ponte el delantal, prepárate para disfrutar del proceso y ¡vamos a ponernos manos a la obra con la receta!
Ingredientes necesarios
- Masa madre
- 250 gr de agua
- 25 gr de aceite de oliva
- 450 gr de harina para pan
- 15 gr de levadura fresca para pan
- 1 cucharadita de sal gruesa
- 10 gr de sal
Para el relleno:
- 1 bote de aceitunas negras sin hueso
Preparación
- Calentamos en el microondas un poco de agua y disolvemos la levadura en ella. Cogemos un cuenco donde mezclaremos la harina, junto con la sal, la masa madre que ya tenemos y la levadura disuelta. Por último añadimos aceite de oliva. Removemos hasta conseguir que la masa deje de ser compacta y quede ligera.
- Amasamos la mezcla sobre la tabla de cocina enharinada, abrimos la masa, le incorporamos las aceitunas y el cebollino picadito y seguimos amasando, si se nos pega, añadimos un poco más de harina y terminamos de amasarla para que nos quede ligera.
- Hacemos una bola compacta y la metemos en el mismo cuenco enharinado de antes, lo untamos con un poco de aceite y lo cubrimos con un paño húmedo. Dejamos reposar 70 minutos.
- Una vez pasado el tiempo indicado, vemos que la masa está levada, la sacamos y estiramos para eliminar el aire, sobre una bandeja de horno(cubierta con papel vegetal), que la cubra en su totalidad. Marcamos los dedos por toda la masa y la rociamos con sal gruesa y aceite, podemos también echar alguna especia como romero.
- Que repose unos 40 minutos tapado con film, para que no se reseque. Y mientras precalentamos el horno a 250º C, introducimos en este tiempo un recipiente con agua para que se haga vapor y quede jugoso el pan.
- Pasado el tiempo, destapamos la focaccia y la metemos al horno a 230ºC, unos 20 minutos. Dejamos enfriar un poco y la servimos calentita y sabrosa, acompáñala con el plato del día, le dará un toque especial, a disfrutar!.

Preguntas frecuentes
¿Por qué es necesario introducir un recipiente con agua en el horno?
El agua dentro del horno genera el ambiente de humedad perfecto durante la cocción. Este vapor evita que la superficie del pan se seque demasiado rápido, lo que permite que la focaccia crezca al máximo y consiga una corteza dorada y crujiente, manteniendo el interior súper tierno.
¿Puedo hacer la receta si no tengo masa madre?
¡Por supuesto que sí! La masa madre aporta un sabor complejo fantástico, pero si no tienes a mano, simplemente omítela y añade un par de gramos extra de levadura fresca de panadería (o un pelín más de levadura seca) junto con una cucharadita de miel para ayudar a la fermentación.
¿Cómo sé cuándo la masa ha levado lo suficiente?
El tiempo de levado de 70 minutos es orientativo, ya que depende mucho de la temperatura de tu cocina. La señal definitiva de que está lista es cuando veas que la masa casi ha duplicado su tamaño original y luce suave, elástica y llena de pequeñas burbujas de aire.
¿Qué hago si las aceitunas se queman en el horno?
Para evitar que las aceitunas y las finas hierbas se tuesten en exceso durante el horneado, procura integrarlas muy bien hacia el interior de la masa al amasar. Si pones algunas por la superficie, presiónalas suavemente hacia dentro antes del último levado para que queden protegidas.
¿Cuál es la mejor manera de conservar la focaccia si sobra?
La focaccia está en su punto máximo el mismo día. Si te sobra, guárdala en una bolsa de tela o envuelta en papel de aluminio a temperatura ambiente. Al día siguiente, solo tendrás que darle un toque rápido de calor en la tostadora o en el horno para que vuelva a estar crujiente y deliciosa.
Si tienes cualquier otro tipo de duda, puedes hacer tus preguntas en el apartado de comentarios más abajo.
Resumen fácil de la receta
- Disuelve la levadura en agua tibia y mézclala en un bol con la harina, la sal, la masa madre y un chorro de aceite de oliva hasta integrar bien.
- Pasa la masa a una mesa enharinada, añade las aceitunas y el cebollino picados y amasa hasta que quede ligera y uniforme.
- Haz una bola, colócala en el bol engrasado, tápala con un paño húmedo y déjala reposar 70 minutos.
- Vuelca la masa en una bandeja de horno con papel vegetal y estírala para quitar el aire.
- Presiona con los dedos por toda la superficie para hacer los huecos característicos y rocía con aceite de oliva, sal gruesa y romero.
- Tapa la bandeja con papel film para que no se seque y deja reposar 40 minutos más.
- Precalienta el horno a 250 °C con un recipiente de agua dentro para generar vapor.
- Retira el film, hornea la focaccia a 230 °C durante 20 minutos.