Cebolla caramelizada rápida con el truco del bicarbonato

En esta ocasión quiero mostrarte cómo puedes hacer cebolla caramelizada en la mitad de tiempo de lo habitual, siendo un ingrediente especial que puedes usar en otras muchas recetas para darles un toque de sabor.

Cebolla caramelizada
Preparación 5 min
Cocción 40 min
Tiempo total 45 min
Porciones 4
Calorías 180 kcal

La cebolla es un ingrediente que se utiliza en una gran cantidad de recetas de cocina, ya sea en crudo o cocinada. En esta ocasión vamos a preparar cebolla caramelizada sin azúcar, cuya tradición se remonta a la antigüedad, cuando los cocineros descubrieron que al cocinar lentamente las cebollas con un poquito de aceite de oliva, se obtenía un sabor dulce y suave. Desde entonces, la cebolla caramelizada se ha utilizado en una variedad de platos, desde sándwiches y hamburguesas hasta pizzas y guisos.

Preparar cebolla caramelizada es bastante sencillo. Primero, se pelan y se cortan las cebollas en juliana. Luego, se calienta una sartén grande a fuego medio-alto y se agrega un poco de aceite de oliva o mantequilla. Una vez que el aceite esté caliente, se añade la cebolla y se cocina lentamente, revolviendo ocasionalmente, durante aproximadamente 30-40 minutos, o hasta que las cebollas estén doradas y caramelizadas.

Durante el proceso de cocción, las cebollas liberan sus azúcares naturales, que se caramelizan, lo que les da su característico sabor dulce. El tiempo de cocción puede variar dependiendo de la cantidad de cebollas y del nivel de caramelización deseado.

La cebolla caramelizada se puede utilizar de muchas formas en la cocina. Es un excelente acompañamiento para carnes, como hamburguesas, filetes o costillas. También se puede utilizar como relleno en sándwiches o bocadillos, o como topping en pizzas y tartas saladas. Además, se puede mezclar con otros ingredientes, como queso crema o queso de cabra, para hacer dips o deliciosas salsas.

Ingredientes necesarios

  • 3 cebollas grandes
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • Aceite de oliva

Preparación

  1. Pelamos y cortamos todas las cebollas en juliana. Ponemos a calentar una sartén amplia a fuego lento con 3 cucharadas de aceite de oliva y añadimos la cebolla. Es importante que esté a fuego lento, pues este proceso necesita su tiempo.
  2. Cocinamos durante 4-5 minutos removiendo de vez en cuando hasta que la cebolla comience a pocharse.
  3. Agregamos el bicarbonato, el cual nos ayudará a reducir considerablemente el tiempo de preparación, ya que acelera el proceso de liberación de líquidos de las cebollas.
  4. Continuamos cocinando la cebolla otros 30-35 minutos a fuego lento y removiendo de vez en cuando para que no se pegue en el fondo de la sartén. A medida que transcurre el tiempo y vamos removiendo, notaremos que la cebolla va cogiendo un color oscuro debido a que sus jugos dulces se van caramelizando.
  5. Cuando haya concluido el tiempo indicado, ya tendremos lista la cebolla caramelizada. Podemos utilizarla en este momento como mejor nos convenga o bien, se puede meter en un frasco de cristal y mantener en el frigorífico hasta que la utilicemos.
Cebolla caramelizada

Consejos

Acabas de ver la receta que utilizo habitualmente para hacer cebolla caramelizada rápida, y como has podido comprobar, es una preparación bastante sencilla.

Lo más importante es pochar la cebolla a fuego suave, así evitaremos que se oscurezca antes de tiempo y llegue a quemarse antes de que se caramelice.

En el caso de que no quieras utilizar el bicarbonato, puedes prescindir de él, pero el tiempo se alargará considerablemente a prácticamente el doble, y la verdad, puede parecerte eterno estar pendiente de la cebolla durante más de una hora.

Es posible que hayas oído decir que para la cebolla caramelizada hace falta poner azúcar o incluso vinagre, lo cual es cierto que también se puede hacer así, pero para mi gusto, esta cebolla no necesita de ingredientes adicionales.

Preguntas frecuentes

¿Para qué sirve exactamente añadirle bicarbonato a la cebolla?

Es el gran truco de esta receta. El bicarbonato de sodio aumenta el pH de la cebolla, lo que acelera la reacción de Maillard (el proceso por el cual los azúcares naturales se doran y caramelizan). Además, ayuda a que la cebolla suelte su agua mucho más rápido, reduciendo a la mitad el tiempo que tardarías de la forma tradicional.

¿Es necesario añadir azúcar para que quede dulce?

¡Para nada! La cebolla contiene sus propios azúcares naturales de forma abundante. Al cocinarla muy despacio, esos azúcares se concentran y se caramelizan por sí solos. Añadir azúcar blanco o moreno es un atajo común, pero con este método consigues un sabor mucho más auténtico y 100% natural.

¿Cuánto bicarbonato debo echar para no estropear la receta?

Muy poquito, con una pizca generosa (aproximadamente la punta de una cuchara de café por cada kilo de cebolla) es más que suficiente. Si te pasas, podrías alterar el sabor dejándolo un poco alcalino o jabonoso y la cebolla se deshacería demasiado rápido quedando hecha puré.

¿Por qué es tan importante cocinarla a fuego muy lento?

Si subes el fuego para ir más rápido, lo único que conseguirás es quemar la cebolla por fuera mientras se queda cruda e incisiva por dentro. El secreto de una buena caramelización es el calor suave y la paciencia; así los jugos se van reduciendo poco a poco sin amargar.

¿Qué tipo de cebolla es la mejor para caramelizar?

La cebolla dulce o la cebolla blanca común son las opciones ideales porque tienen un alto contenido de agua y azúcares. No obstante, también puedes probar con cebolla morada si quieres darle un toque de color increíble a tus platos o hamburguesas.

¿Cuánto tiempo dura en la nevera y se puede congelar?

Guarda la cebolla caramelizada en un tarro de cristal bien cerrado en el frigorífico y te aguantará perfectamente hasta 1 semana. Si haces mucha cantidad, ¡congélala sin miedo! Puedes repartirla en una cubitera para tener porciones individuales listas para sacar y añadir a tus recetas en cualquier momento.

Si tienes cualquier otro tipo de duda, puedes hacer tus preguntas en el apartado de comentarios más abajo.

Resumen fácil de la receta

  1. Corta la cebolla en juliana y échala a la sartén con aceite a fuego lento durante 5 minutos.
  2. Añade una pizca de bicarbonato para acelerar el proceso.
  3. Cocina a fuego muy suave durante 30-35 minutos, removiendo de vez en cuando hasta que esté oscura y dulce.
  4. Úsala al momento o guárdala en un tarro de cristal en la nevera.
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