Crema de champiñones: la receta más deliciosa y nutritiva para hacer en casa
Si quieres degustar una deliciosa crema casera y suave, con un auténtico sabor a champiñón, sólo tienes que preparar esta crema de champiñones, una estupenda opción para cualquier día de la semana.
Si hay un plato de cuchara que nunca falla en casa cuando empieza a apretar el frío, es sin duda esta crema de champiñones. Tiene un sabor suave, reconfortante y ese toque tan característico que solo consiguen las recetas hechas despacito y con cariño. Lo que más me gusta de esta preparación es que su base funciona exactamente igual de bien con cualquier seta que tengas a mano. Puedes prepararla con boletus si quieres un toque más silvestre, o combinar distintas variedades de temporada para darle un matiz de sabor único cada vez que la hagas.
Además de deliciosa, es la típica receta socorrida que te salva la cena en un abrir y cerrar de ojos. En cuestión de minutos y sin complicaciones en la cocina, tendrás listo un primer plato nutritivo y con una presentación de diez para llevar directamente a la mesa. Es perfecta tanto para un día de diario en el que no dispones de mucho tiempo como para sorprender a tus invitados en una comida especial sin pasar horas pegado a los fogones.
A la hora de servirla, el toque final lo decides tú según cómo te guste la textura. En mi caso, reconozco que soy de los que prefieren una crema ultrasuave y sedosa, por lo que me gusta pasar la batidora a máxima potencia durante un par de minutos sin prisa. Sin embargo, si eres de los que disfrutan encontrándose tropezones al comer, solo tienes que darle un triturado ligero o reservar unos champiñones salteados para decorar por encima. ¡De las dos formas queda sencillamente espectacular!
Ingredientes necesarios
- 500 gr de champiñones frescos y limpios
- 40 gr de mantequilla
- 1 cebolla
- 500 ml de caldo de caldo de verduras
- 200 ml de nata para cocinar o crema de leche
- 40 ml de vino blanco
- 2 cucharadas de harina
- Pimienta negra molida
- Sal
Preparación
- Lavamos y limpiamos bien los champiñones y los cortamos en láminas. Pelamos y picamos la cebolla. Calentamos la mantequilla en una cazuela a fuego medio y cuando se derrita por completo, añadimos la cebolla picadita.
- Pochamos la cebolla durante 3-4 minutos y añadimos la harina. Cocinamos removiendo bien un minuto para quitarle el sabor a crudo.
- Vertemos el vino blanco y añadimos los champiñones laminados. Cocinamos durante un par de minutos más y vertemos el caldo de verduras.
- Tapamos la cazuela y cocinamos a fuego medio durante 12 minutos aproximadamente removiendo de vez en cuando, hasta que los champiñones queden tiernos.
- Retiramos de fuego y pasamos todo por la batidora hasta obtener una crema con textura suave.
- Devolvemos la crema de champiñones a la cazuela, vertemos la nata líquida y cocinamos durante 3-4 minutos mas removiendo de vez en cuando.
- Ponemos la crema en su punto, añadiendo pimienta y sal hasta dejarla a nuestro gusto. Ahora ya podemos emplatar y servir a la mesa. Buen provecho!!

Preguntas frecuentes
¿Puedo usar otros tipos de setas además de los champiñones?
¡Totalmente! Esa es la magia de esta receta. La base funciona de maravilla con cualquier variedad: desde setas de ostra o portobellos hasta setas silvestres como boletus o rebozuelos. Incluso puedes hacer una mezcla de varias para conseguir un sabor mucho más profundo e intenso.
¿Cuál es el secreto para que la crema quede superfina y sin grumos?
El truco está en tener un poco de paciencia con la batidora o robot de cocina. Tritura a máxima potencia durante al menos un par de minutos seguidos. Si aun así buscas una textura de alta cocina, ultrasedosa y sin el más mínimo rastro de pieles, pásala por un chino o un colador fino justo antes de servir.
Batidora de vaso con jarra de 1,5L
¿Qué hago si me gusta encontrarme tropezones en la crema?
¡Tan fácil como no triturarla del todo! Puedes darle solo unos golpes de batidora para deshacer la mayor parte pero dejando cierta textura. Otro truco que queda genial es reservar un par de champiñones, laminarlos y dorarlos a la sartén con un pelín de aceite para ponerlos por encima a modo de topping al emplatar.
¿Es necesario añadir nata o queso para darle cremosidad?
Para nada, la propia textura del champiñón y el patatar al cocerse le dan una consistencia estupenda. Sin embargo, si quieres un toque extra de cremosidad o un sabor más lácteo, puedes añadir un chorrito de nata para cocinar, un par de quesitos o un toque de leche al final del triturado.
¿Cómo limpio los champiñones correctamente antes de cocinarlos?
Evita sumergirlos en agua o lavarlos bajo el grifo, ya que actúan como esponjas y absorberán muchísima humedad, perdiendo sabor. Lo ideal es retirarles la tierra frotándolos suavemente con un paño húmedo o un papel de cocina, y cortar la parte más fea del tallo.
¿Se puede congelar o dejar preparada para el día siguiente?
En la nevera aguanta perfectamente 3 o 4 días en un recipiente hermético; de hecho, reposada de un día para otro suele estar casi más rica. Para congelar, se puede sin problema, aunque si le has añadido nata o leche al final, la textura puede separarse un poco al descongelar. Nada que no se solucione dándole un buen varillazo o golpe de batidora al volver a calentarla.
Otras recetas de cremas caseras que te recomiendo
Una de mis recomendaciones en cuanto a recetas saludables es la crema de verduras, la cual se prepara bastante completita con puerros, patatas, calabaza, calabacín, apio y hasta tomate fresco. Todo un plato lleno de nutrientes que no te puedes perder.
Para todos aquellos a los que les gusta el sabor de la col tanto como a mí, una buena opción es la crema de col lombarda, una receta muy sencilla de preparar con la que sorprender a todos los comensales con su característico color violeta.
Y para los días calurosos de verano, también podemos servir toda clase de cremas, como por ejemplo la crema fría de melón. Una preparación que como su nombre indica, se sirve bien fría. Y si además la acompañamos con jamón serrano crujiente, puede llegar a convertirse en el plato estrella de la comida.
Resumen fácil de la receta
- Sofreír la cebolla en mantequilla hasta que esté transparente.
- Añadir harina y cocinar brevemente para eliminar el sabor a crudo.
- Incorporar los champiñones laminados y el vino blanco, cocinar por unos minutos.
- Verter el caldo de verduras y cocinar todo junto hasta que los champiñones estén tiernos.
- Triturar la mezcla hasta obtener una crema suave.
- Agregar la nata líquida y cocinar unos minutos más.
- Salpimentar al gusto y servir caliente.