Arroz a la zamorana: Receta tradicional castellana paso a paso

El Arroz a la zamorana es un guiso tradicional castellano de arroz meloso elaborado con carnes de cerdo de matanza, chorizo, pimentón y especias. Un plato pleno de sabor, aromático y reconfortante, perfecto para los amantes de la cocina tradicional.

Preparación 20 min
Cocción 45 min
Tiempo total 65 min
Porciones 4
Calorías 680 kcal

El Arroz a la zamorana es uno de los platos más icónicos y contundentes de la gastronomía de Castilla y León. Auténtica joya de la cocina popular de campo, esta receta nació de la tradición matancera zamorana, concebida para reponer fuerzas en los fríos días de invierno a base de productos del cerdo altamente nutritivos y sabrosos.

Lo que distingue a esta preparación de otros arroces de la península es su marcada personalidad, caracterizada por el uso de pimentón de la Vera, orégano y cortes tradicionales como la oreja, el manitas, el lomo y el chorizo. Cocinado idealmente en cazuela de barro, el arroz absorbe los jugos melosos del sofrito y el caldo, logrando un tono rojizo característico y una textura melosa e intensa.

A pesar de sus orígenes humildes, hoy en día se ha consolidado como un imprescindible en los mesones y restaurantes de la provincia de Zamora. Elaborarlo en casa es rendir culto a la cocina slow de toda la vida, donde el tiempo de dorado de las carnes y el reposo final marcan la diferencia entre un arroz común y un plato memorable.

Ingredientes necesarios

  • 400 g de arroz de grano redondo
  • 1,2 litros de caldo de carne o de la cocción de la casquería
  • 150 g de oreja de cerdo (cocida y troceada)
  • 150 g de manitas de cerdo (cocida, deshuesada y troceada)
  • 100 g de panceta fresca o tocino entreverado
  • 100 g de chorizo zamorano en rodajas
  • 100 g de magro o lomo de cerdo cortado en dados
  • 1 cebolla grande picada en brunoise
  • 2 dientes de ajo bien picados
  • ½ pimiento rojo picado
  • 1 cucharada de pimentón dulce de la Vera (y una pizca de picante al gusto)
  • ½ cucharadita de orégano seco
  • 1 hoja de laurel
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta negra recién molida

Preparación

  1. Si la oreja y las manitas no están precocidas, cuécelas previamente en agua con sal, una hoja de laurel y unos granos de pimienta hasta que estén tiernas. Reserva el caldo de la cocción bien colado y caliente.
  2. En una cazuela amplia (preferiblemente de barro o hierro fundido), calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade la panceta, el magro de cerdo y las rodajas de chorizo. Sofríe hasta que suelten parte de su grasa y adquieran un tono dorado. Incorpora la oreja y las manitas troceadas, saltea todo junto durante 3-4 minutos y retira unos trozos de chorizo para decorar al final.
  3. En la misma cazuela con la grasa de las carnes, añade la cebolla, el pimiento rojo y el ajo picados. Sofríe a fuego suave durante unos 10-12 minutos hasta que la verdura esté bien pochada y transparente.
  4. Incorpora el pimentón dulce (y el picante si te gusta) junto con el orégano. Remueve rápidamente durante pocos segundos para evitar que el pimentón se queme. Agrega inmediatamente el arroz y saltéalo durante 2 minutos hasta que los granos transparenten y absorban el sofrito.
  5. Vierte el caldo hirviendo sobre el arroz (aproximadamente el triple de volumen que de arroz para conseguir un punto meloso). Añade la hoja de laurel y pon a punto de sal. Cocina a fuego vivo durante los primeros 8 minutos.
  6. Baja el fuego a temperatura media-suave y deja cocer durante 10 minutos adicionales sin remover demasiado el arroz para no soltar exceso de almidón.
  7. Retira la cazuela del fuego, coloca las rodajas de chorizo reservadas por encima, cubre con un paño limpio y deja reposar durante 5 minutos antes de servir para que se asienten los sabores y el caldo termine de trabarse.

Consejos para que te quede bien

  • Usa la casquería cocida: Asegúrate de que la oreja y las manitas estén bien tiernas antes de añadirlas al arroz; la gelatina que aportan es indispensable para la textura melosa.
  • El pimentón de la Vera es clave: Utiliza un pimentón de calidad y vigila que no se queme al añadirlo al sofrito para no amargar el plato.
  • Aprovecha el caldo de cocción: Usar el propio caldo de haber cocido las partes del cerdo potencia el sabor tradicional del guiso.
  • Cazuela de barro: Si dispones de ella, elaborarlo en cazuela de barro distribuye el calor de forma progresiva y mantiene la temperatura óptima durante el reposo.
  • No escatimes con el reposo: Los 5 minutos de descanso cubierto con un paño son cruciales para que el grano absorba el jugo final.
  • Controla el líquido: Este arroz no debe quedar seco como una paella ni caldoso como una sopa; busca un término medio meloso y untuoso.

Preguntas frecuentes

¿Puedo hacer el arroz a la zamorana sin casquería?

Aunque la oreja y las manitas le dan el sello auténtico y la textura gelatinosa, puedes sustituirlas por costilla de cerdo o más panceta y magro.

¿Qué tipo de arroz es el ideal?

El arroz de grano redondo, como el Bomba o el Senia, ya que absorben muy bien los sabores sin deshacerse.

¿Es un arroz seco o caldoso?

Tradicionalmente es un arroz meloso, con una salsa corta y gelatinosa que envuelve el grano.

¿Se puede congelar?

No es muy recomendable congelar platos de arroz, ya que el grano pierde su textura y al descongelarse queda blando.

¿Se puede preparar con antelación?

Puedes dejar el sofrito y las carnes listas previamente, pero el arroz debe añadirse y cocinarse justo antes de comer.

¿Con qué vino marida mejor?

Marida a la perfección con un vino tinto con cuerpo de la D.O. Toro o un buen crianza de la zona.

Si tienes cualquier otro tipo de duda, puedes hacer tus preguntas en el apartado de comentarios más abajo.

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Resumen fácil de la receta

  1. Dora el magro, la panceta, el chorizo, la oreja y las manitas en una cazuela con aceite; reserva parte del chorizo.
  2. Sofríe la cebolla, el pimiento y el ajo en la misma grasa hasta que estén muy tiernos.
  3. Agrega el pimentón, el orégano y el arroz, rehogando el grano un par de minutos.
  4. Vierte el caldo caliente a razón de tres partes por una de arroz, ajusta de sal y cocina 8 minutos a fuego fuerte y 10 a fuego suave.
  5. Apaga, decora con el chorizo reservado y deja reposar 5 minutos tapado.
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