Bizcocho de cerezas casero y jugoso para desayunos en familia
Descubre cómo preparar un delicioso y esponjoso bizcocho de cerezas casero, perfecto para compartir en familia o con amigos. Un dulce jugoso, tierno y muy fácil de hacer que se convertirá en el centro de todas tus meriendas.
Hay pocos placeres tan sencillos y gratificantes en la repostería como aprovechar la fruta de temporada para enriquecer un bizcocho casero. Las cerezas, con su color vibrante y su toque dulzón ligeramente ácido, son la excusa perfecta para encender el horno y llenar la casa de un aroma inconfundible a hogar y desayuno recién hecho.
Este bizcocho destaca por su miga tierna, esponjosa y húmeda, donde cada bocado es una sorpresa deliciosa al encontrarse con trozos jugosos de cereza. Es una elaboración ideal tanto para acompañar el café de la mañana como para disfrutar en una merienda tranquila o sorprender a la familia durante el fin de semana.
Además, su preparación no entraña ninguna dificultad técnica, lo que la convierte en una receta apta para todos los niveles de cocina. Con unos pocos ingredientes básicos que seguro tienes en la despensa y unos sencillos pasos, lograrás un bizcocho vistoso, natural y lleno de sabor que conquistará a todos a la primera.
Ingredientes necesarios
- 400 g de cerezas frescas (sin hueso)
- 300 g de harina de trigo de repostería
- 200 g de azúcar
- 4 huevos L (a temperatura ambiente)
- 120 g de mantequilla (derretida y templada)
- 120 ml de leche entera o yogur natural
- 16 g de levadura química (tipo Polvo de hornear / 1 sobre completo)
- 2 cucharaditas de extracto de vainilla
- Una pizca generosa de sal
- Azúcar glas (opcional, para decorar)
Preparación
- Lava bien las cerezas frescas, sécalas con papel absorbente, retírales el pedúnculo y deshuesalas cortándolas por la mitad. Reserva un puñado en mitades bonitas para colocarlas en la superficie antes de hornear.
- Enciende el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Engrasa un molde grande (de unos 22-24 cm de diámetro) con mantequilla y espolvorea un poco de harina, o fórralo con papel vegetal para facilitar el desmoldado.
- En un bol amplio, bate los 4 huevos con el azúcar utilizando varillas eléctricas o manuales durante 4 o 5 minutos, hasta que la mezcla blanquee, espume y duplique su volumen.
- Añade la mantequilla derretida (templada, nunca caliente), la leche y el extracto de vainilla. Mezcla a velocidad baja hasta obtener una crema homogénea.
- Tamiza sobre la mezcla la harina junto con el sobre de levadura química y la pizca de sal. Integra todo suavemente con una espátula de silicona haciendo movimientos envolventes, solo hasta que no queden rastros de harina seca.
- Enharina ligeramente las cerezas troceadas pasándolas por una cucharada de harina y sacudiendo el exceso. Incorpóralas con suavidad a la masa repartiéndolas de forma uniforme.
- Vierte la masa en el molde preparado y coloca por encima las cerezas reservadas. Hornea a 180 °C durante 45-50 minutos. Para comprobar que está listo, pincha el centro con un palillo: debe salir sin restos de masa húmeda.
- Retira del horno, deja templar el bizcocho unos 10-15 minutos dentro del molde y luego pásalo a una rejilla para que se enfríe por completo. Decora con azúcar glas por encima si te apetece justo antes de cortar.

Consejos para que te quede bien
- Ingredientes a temperatura ambiente: Saca los huevos y la leche de la nevera un rato antes de empezar. De este modo la masa se emulsionará mucho mejor sin cortarse.
- El truco de enharinar las cerezas: Pasa las cerezas cortadas por un poco de harina antes de sumarlas a la mezcla. Así se quedarán repartidas por toda la miga en lugar de caer al fondo del molde.
- No batas la masa en exceso: Una vez añadida la harina, integra con movimientos suaves y envolventes. Si bates demasiado, se desarrollará el gluten y el bizcocho quedará compacto en lugar de esponjoso.
- Seca muy bien la fruta: Tras lavar las cerezas, sécalas a conciencia con papel de cocina. Si llevan demasiada agua externa, alterarán la humedad de la masa.
- Ajusta la temperatura del horno: Si notas que la parte superior del bizcocho se dora demasiado rápido a mitad de horneado, cúbrelo libremente con un trozo de papel de aluminio hasta que termine de cocerse por dentro.
- Desmolda en frío o templado: No intentes sacar el bizcocho del molde nada más sacarlo del horno, ya que la miga caliente es frágil y podría romperse. Déjalo reposar un poco primero.
Preguntas frecuentes
¿Puedo utilizar cerezas en conserva o congeladas?
Sí, aunque las frescas son la mejor opción. Si usas cerezas congeladas, no las desconmeles previamente; añádelas directamente a la masa enharinadas para que no suelten demasiado jugo. Si son en conserva, escúrrelas y sécalas muy bien.
¿Cómo puedo deshuesar las cerezas fácilmente si no tengo deshuesador?
Puedes usar una pajita rígida o una boquilla de manga pastelera: presiona desde la base de la cereza hacia la parte del tallo y el hueso saldrá limpiamente por el otro extremo. También puedes cortarlas rodeando el hueso con un cuchillo puntilla.
¿Se puede sustituir la mantequilla por aceite de oliva o de girasol?
Perfectamente. Puedes usar 100 ml de aceite de girasol o de oliva de sabor suave. El bizcocho quedará igualmente muy jugoso y tierno durante días.
¿Cómo conservo el bizcocho para que no se seque?
Al llevar fruta fresca, guarda el bizcocho en un recipiente hermético o bien cubierto con papel film a temperatura ambiente durante 2 o 3 días. Si hace mucho calor, es recomendable guardarlo en la nevera.
¿Puedo hacer esta receta sin gluten?
Sí, solo necesitas reemplazar la harina de trigo por una mezcla de harina sin gluten comercial especial para repostería en la misma proporción (1:1).
¿Puedo usar otro tipo de fruta con esta misma masa base?
¡Claro que sí! Esta masa funciona de maravilla con fresas troceadas, arándanos, frambuesas, picotas o incluso trozos de melocotón o manzana.
Resumen fácil de la receta
- Deshuesa las cerezas, córtalas por la mitad y pásalas ligeramente por harina.
- Bate los 4 huevos con el azúcar hasta que dupliquen su volumen e integra la mantequilla, la leche y la vainilla.
- Añade la harina tamizada con la levadura y la sal mediante movimientos envolventes.
- Mezcla las cerezas en la masa y viértela en un molde de 22-24 cm.
- Hornea a 180 °C durante 45-50 minutos hasta que al pinchar con un palillo salga limpio.
- Deja enfriar sobre una rejilla y espolvorea con azúcar glas.