Receta de calabacín a la plancha con miel, cebolla y jamón serrano
En esta receta vamos a cocinar unas rodajas de calabacines en la plancha. A la mesa los serviremos con unos taquitos de jamón serrano y un chorrito de miel de abeja. Te puedo asegurar que están deliciosos!
Hay verduras que tendemos a considerar aburridas o de mero trámite en el menú diario, y el calabacín suele encabezar esa lista. Sin embargo, basta con cambiar un pequeño detalle en la preparación para transformar por completo la experiencia. Pasar unas rodajas finas por la plancha hasta que adquieran ese irresistible tono dorado y coronarlas con un hilo de miel convierte un ingrediente humilde en una auténtica maravilla llena de matices. Es la prueba definitiva de que la alta cocina de diario no requiere complicaciones, sino combinar bien las ideas.
Lo más fascinante de este plato es el maravilloso contraste de sabores y texturas que se genera en cuestión de minutos. El toque crujiente del marcado a la plancha combina a la perfección con la ternura del interior del calabacín, mientras que el dulzor suave de la miel matiza la ligera nota ahumada del tostado. Si además le añades una pizca de sal en escamas, consigues un juego agridulce que despierta el paladar al instante y convierte cada bocado en un auténtico vicio.
Por su sencillez y rapidez, es de esas recetas comodín a las que vas a recurrir una y otra vez. Funciona de maravilla como un entrante rápido para impresionar en una cena informal, pero también como una guarnición diferente que eleva al instante cualquier pechuga de pollo, un lomo de cerdo o un pescado a la plancha. Un plato económico, saludable y lleno de personalidad que demuestra que comer bien es tan fácil como abrir la despensa y dejarse llevar por la creatividad.
Ingredientes necesarios
- 3 calabacines
- 1 cebolla pequeña o mediana
- 100 gr. de jamón serrano en taquitos
- 300 ml de miel de caña
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
Preparación
- Primero tienes que lavar bien los calabacines, puesto que no les vamos a quitar la piel, así aprovechamos todos los beneficios que tienen para la salud.
- Seguidamente, pela la cebolla y córtala en juliana. En una sartén añade un chorrito de aceite de oliva y ponla a calentar a fuego medio.
- Cuando el aceite vaya calentándose, añade la cebolla y una pizca de sal. Remueve y cuando la cebolla comience a pochar, agrega dos cucharadas de miel y el fuego ponlo al mínimo. Ahora es importante que vayas removiendo de vez en cuando para que la cebolla no se queme y se vaya caramelizando.
- Mientras tanto, corta los calabacines en rodajas finas y las vas haciendo vuelta y vuelta en una plancha con muy poco aceite. A medida que los vayas haciendo, ponlos en una fuente y por encima distribuyes la cebolla ya caramelizada.
- Distribuye también por encima los taquitos de jamón serrano y riégalo todo con el resto de la miel sobrante. Ahora ya están preparados los calabacines a la plancha con miel, así que sírvelos calentitos!!

Preguntas frecuentes
¿Por qué es mejor no pelar los calabacines para esta receta?
Además de aprovechar toda la fibra y las vitaminas que concentran en la piel, dejarla ayuda a que las rodajas mantengan su firmeza al pasarlas por la plancha. Si los pelaras del todo, la pulpa quedaría demasiado blanda y se rompería con facilidad al darles la vuelta o al montar el plato con la cebolla y el jamón.
¿Cómo evito que la cebolla se queme al añadir la miel?
La miel contiene azúcares que se queman muy rápido con el calor directo. El secreto está en pochar primero la cebolla a fuego medio con la sal para que se ablande y, en cuanto añadas la miel, bajar el fuego al mínimo de inmediato. Remueve con frecuencia para que se vaya caramelizando poco a poco de forma uniforme y sin amargar.
¿Qué grosor deben tener las rodajas de calabacín para que queden perfectas?
Lo ideal es cortarlas de unos 3 a 5 milímetros. Si las cortas demasiado gruesas, tardarán mucho en hacerse por dentro y quedarán duras; si las haces extremadamente finas, se cocinarán tan rápido que perderán la textura y costará manipularlas sin que se deshagan.
¿Puedo sustituir el jamón serrano o hacer una versión vegetariana?
¡Totalmente! El jamón aporta un contraste salado fabuloso frente al dulzor de la miel y la cebolla, pero si prefieres una opción vegetariana, puedes cambiarlo por taquitos de queso feta o rulo de cabra desmenuzado, que combinan de maravilla con la miel caliente. Si te gusta el toque crujiente, unas nueces o piñones tostados también le van de cine.
¿Qué tipo de miel es la más recomendable usar?
Cualquier miel milflores suave que tengas en casa funcionará genial. Sin embargo, si quieres darle un toque especial, las mieles más aromáticas (como la de azahar o la de romero) aportan un matiz brutal al conjunto sin tapar el sabor dulce de la cebolla caramelizada.
¿Se puede preparar este plato con antelación?
Lo ideal es servirlo recién hecho y calentito para disfrutar del contraste entre el salado del jamón templado y la cebolla recién caramelizada. Si necesitas adelantar trabajo, puedes dejar la cebolla caramelizada lista con antelación y, justo antes de comer, marcar los calabacines a la plancha en dos minutos, calentar un poco la cebolla y montar el plato al instante.
Si tienes cualquier otro tipo de duda, puedes hacer tus preguntas en el apartado de comentarios más abajo.
Resumen fácil de la receta
- Pochar la cebolla cortada en juliana y una pizca de sal en una satén con un chorrito de aceite.
- Bajar el fuego y añadir dos cucharadas de miel, cocinar hasta que la cebolla caramelice y removiendo de vez en cuando.
- Pasar por la plancha los calabacines cortados en láminas finas.
- Servir con la cebolla caramelizada y unos taquitos de jamón serrano.