Gambas al ajillo con tomate: Receta de aperitivo fácil y sabroso

Esta receta te guía en la preparación de un clásico plato español, las gambas al ajillo con tomate. La clave está en utilizar ingredientes frescos y de calidad, como las gambas, mientras que el sofrito de ajo y salsa de tomate casera le dan un sabor intenso y auténtico a este plato.

Receta de gambas al ajillo con tomate
Preparación 8 min
Cocción 12 min
Tiempo total 20 min
Porciones 4
Calorías 138 kcal

Si la clásica receta de gambas al ajillo ya te parece un triunfo absoluto en la mesa, espera a probarlas sumergidas en una buena salsa de tomate casera. No hay nada como el contraste entre el toque dulce del tomate lentamente reducido y el sabor intenso del marisco para convertir un plato sencillo en un aperitivo de diez. Para disfrutarlas como se merece, a mí me encanta servirlas bien calientes en cazuelitas individuales o platos pequeños, acompañadas sí o sí con varias rodajas de un buen pan de pueblo con miga consistente, porque te aseguro que dejar el plato limpio mojando pan va a ser inevitable para todos los comensales.

En mi casa el amor por los productos del mar viene de lejos, y tanto las gambas como los langostinos son los auténticos reyes de nuestro menú semanal. Es raro el fin de semana que no me anime a preparar algún entrante fácil con este ingrediente tan preciado, ya que tienen la enorme ventaja de resolverte un picoteo improvisado en cuestión de minutos. Además, es un producto superversátil que nos permite salir de la rutina sin complicarnos la vida y siempre con la garantía de que va a volar de la mesa.

Por eso, si a ti también te pierde este tipo de aperitivos tradicionales, te aconsejo con los ojos cerrados que te animes a explorar otras alternativas igual de tentadoras. Las clásicas gambas al pil pil nunca fallan si buscas ese toque picantón y jugoso; las gambas a la gabardina son la opción perfecta para sorprender a los más pequeños con su rebozado crujiente; y si prefieres trabajar lo justo y manchar aún menos, los gambones al brandy hechos al horno son una auténtica maravilla llena de aroma. ¡Cualquiera de ellas te va a fascinar!

Ingredientes necesarios

  • 1 kg de gambas
  • 1 vaso de salsa de tomate casera
  • 7 dientes de ajo
  • 1 cucharada de pimentón dulce
  • Aceite de oliva
  • Sal

Preparación

  1. Para asegurarte un buen éxito, lo primero que te puedo recomendar es que las gambas las compres lo más frescas posible, y dicho esto, vamos a comenzar. Empieza pelando las gambas y retira las cabezas, no las tires, porque las puedes utilizar para hacer una deliciosa crema de langostinos o un caldo de marisco.
  2. Pela los ajos y los cortas en láminas finas. En una cazuela añade un chorro de aceite de oliva y ponlo a calentar a fuego medio. Añade el ajo laminado y sofríelo hasta que se ponga doradito, con unos 3-4 minutos será suficiente.
  3. Incorpora las gambas y tienes que saltearlas durante un par de minutos, añade la salsa de tomate casera y mezcla todo bien para que se fundan los sabores. Cocina por dos minutos más removiendo para que no salte la salsa de tomate, incorpora el pimentón dulce y cocina un minuto más sin dejar de remover.
  4. Retira la cazuela del fuego y sírvelas en recipientes individuales, acompañadas de unas rodajas de pan. Te recomiendo comerlas calentitas como aperitivo o como entrante de una comida en familia o amigos. Buen provecho!!
Plato con gambas con tomate

Preguntas frecuentes

¿Se pueden utilizar gambas congeladas para esta receta?

Sí, se pueden usar perfectamente. Sin embargo, para que no suelten demasiada agua y arruinen la textura de la salsa, es muy importante descongelarlas por completo en el frigorífico sobre un colador la noche anterior. Antes de echarlas a la cazuela, sécalas muy bien con papel absorbente de cocina.

¿Qué puedo hacer con las cabezas y pieles que me sobran?

¡Ni se te ocurra tirarlas! Tienen un sabor concentrado increíble. Puedes guardarlas en una bolsa en el congelador y utilizarlas más adelante para enriquecer una crema de langostinos, marcar un fumet de pescado o darle potencia a la base de un arroz marinero.

¿Cómo evito que el pimentón se queme y amargue la salsa?

El secreto está en agregarlo al final del todo, justo cuando falte solo un minuto para retirar la cazuela del fuego, y no parar de remover. Si el pimentón se expone directamente al aceite caliente sin líquido o se cocina demasiado tiempo, se quema rápidamente y le da un sabor amargo a toda la receta.

¿Puedo darle un toque picante como a las gambas al ajillo tradicionales?

¡Por supuesto! Le va de maravilla. Solo tienes que añadir una o dos guindillas (o cayenas) troceadas al mismo tiempo que sofríes los ajos en el aceite. Así el aceite se impregnará de ese calorcito picante antes de incorporar las gambas y la salsa de tomate.

¿Qué hago si la salsa de tomate salpica mucho al cocinar?

Al mezclar la salsa de tomate con el aceite caliente es normal que salpique un poco. Mantén el fuego a temperatura media-baja, remueve constantemente con una cuchara de madera y, si es necesario, puedes tapar parcialmente la cazuela durante esos dos minutos de cocción dejando un pequeño hueco para que escape el vapor.

Si tienes cualquier otro tipo de duda, puedes hacer tus preguntas en el apartado de comentarios más abajo.

Resumen fácil de la receta

  1. Pelar las gambas, reservando las cabezas para otro uso.
  2. Pelar y laminar los ajos.
  3. En una cazuela, sofreír el ajo laminado en aceite de oliva hasta que esté dorado.
  4. Añadir las gambas a la cazuela y saltearlas brevemente.
  5. Verter la salsa de tomate casera y mezclar bien. Cocinar por unos minutos más.
  6. Incorporar el pimentón dulce y cocinar un minuto más, removiendo constantemente.
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