Lasaña de espinacas con bechamel: Una receta deliciosa y fácil
Esta receta fácil te guiará en la preparación de una lasaña de espinacas al estilo italiano. Un plato delicioso que perfectamente podemos hacer para cualquier ocasión.
La lasaña de espinacas es un plato que tiene sus raíces en la antigua Roma e incluso en la antigua Grecia, según nos cuentan los últimos estudios culinarios realizados al respecto, caracterizándose por tratarse de un plato tradicional italiano que se ha hecho muy popular en todo el mundo, y siendo además, una variante de la tradicional lasaña de carne.
Para hacer una deliciosa lasaña de espinacas, es importante seguir algunos consejos a la hora de hornear y servir. Primero, es importante cocinar las espinacas antes de usarlas en la lasaña, y luego escurrirlas para eliminar el exceso de agua. Además, se puede personalizar añadiendo otros ingredientes, como tomate, tocino, bechamel y queso para darle sabor al plato.
En la receta de hoy, vamos a preparar una rica lasaña de espinacas en el horno, cuya elaboración es bastante sencilla. Lo único que deberemos tener en cuanta antes de empezar, es que hay dos ingredientes que deberíamos tener listos de forma casera y con antelación; la bechamel y la salsa de tomate.
Ingredientes necesarios
- 16 placas de lasaña
- ½ kg de espinacas congeladas
- 100 gr de panceta o jamón serrano
- ½ litro de bechamel
- 2 cucharadas de queso rallado
- 1 tazón de salsa de tomate
- Aceite de oliva
Preparación
- Comenzamos cociendo las placas de lasaña conforme indican las instrucciones del fabricante. Mientras tanto, iremos haciendo las espinacas. Para ello, las pondremos a cocer con agua en una olla y una pizca de sal durante 8 minutos.
- Una vez cocidas las placas de lasaña, las escurrimos bien y las dejaremos secándose encima de un paño. Seguidamente, escurrimos también las espinacas, troceamos y reservamos.
- Añadimos un chorro de aceite de oliva en una sartén y sofreiremos el jamón serrano o la panceta a fuego medio. Cuando haya cogido color, incorporamos a la sartén las espinacas y rehogamos durante 3 minutos. Seguidamente añadimos la bechamel, salpimentamos y cocemos todo durante 5 minutos.
- En una fuente adecuada para el horno, añadimos una base de bechamel de la sartén, unas placas de lasaña cubriendo bien el fondo, una capa de espinacas y otra capa de bechamel de la sartén. Hay que repetir la operación hasta que se terminen las espinacas, finalizando con otra capa de bechamel.
- Precalentamos el horno a 160 ºC, espolvoreamos el queso rallado por encima de la lasaña y cuando el horno ya esté a la temperatura indicada, introducimos la bandeja durante 5 minutos. Luego otros 5 minutos más con el gratinador en marcha hasta que el queso tome un color doradito.
- Sacamos la fuente con mucho cuidado de no quemarnos, añadimos por encima la salsa de tomate caliente y ya puedes disfrutar de una deliciosa lasaña de espinacas con tomate. Que aproveche!!

Consejos para que te quede bien
- Escurre las espinacas a conciencia: Las espinacas retienen muchísimo líquido. Después de hervirlas, escúrrelas en un colador y presiónalas con ayuda de una cuchara o un paño limpio para sacarles todo el agua. Si no lo haces, soltarán líquido en el horno y la lasaña quedará aguada.
- Seca bien las placas de pasta: Para evitar que la pasta se pegue entre sí o resbale la bechamel, coloca las placas cocidas sobre un paño de cocina limpio en una sola capa, sin que se solapen, para que pierdan la humedad superficial.
- Mide el punto del jamón: No dores en exceso el jamón serrano o la panceta. Si te pasas, al hornearse después dentro de la lasaña quedará duro y demasiado salado; basta con sofrearlo solo un par de minutos para que suelte su grasa.
- Bechamel ni muy clara ni muy espesa: Asegúrate de que la bechamel tenga una textura cremosa. Si está demasiado líquida se desbordará al servir, y si queda muy espesa la lasaña resultará pesada al paladar.
- El truco para un corte perfecto: Cuando la saques del horno, no intentes cortarla de inmediato. Déjala reposar entre 8 y 10 minutos a temperatura ambiente fuera del horno. Este reposo permite que la bechamel se asiente, compacte y los cortes salgan limpios sin que se desmorone la estructura.
- Cuidado con la sal: El jamón serrano y el queso rallado aportan bastante sal de por sí. Ajusta la sal de las espinacas y de la bechamel al final del sofrito para no pasarte de sabrosa.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar espinacas congeladas o frescas para esta receta?
Sí, totalmente. Si usas espinacas frescas solo necesitarás hervirlas unos minutos como indica la receta, pero si optas por espinacas congeladas, asegúrate de descongelarlas del todo y exprimirlas con fuerza en un colador para retirar todo el exceso de agua antes de pasarlas a la sartén.
¿Se puede preparar una versión vegetariana sin jamón?
¡Por supuesto! Puedes omitir el jamón serrano o la panceta sin problema. Para darle ese toque sabroso al sofrito, puedes sustituir la carne por unos champiñones laminados, piñones tostados o simplemente subir un poco el punto de nuez moscada y pimienta en la bechamel.
¿Cómo evito que la lasaña quede aguada al cortarla?
El truco principal está en retirar absolutamente todo el líquido de las espinacas tras la cocción y en dejar secar muy bien las placas de pasta sobre un paño limpio. Si las espinacas sueltan agua dentro de la bechamel, la consistencia final quedará demasiado líquida.
¿Se puede dejar montada desde el día anterior o congelar?
¡Se conserva estupendamente! Puedes dejar la lasaña completamente montada en la fuente (sin hornear), tapada con papel de aluminio en la nevera hasta el día siguiente, y meterla al horno justo antes de comer. También puedes congelarla ya horneada en porciones individuales.
¿Por qué se añade la salsa de tomate al final y no dentro del relleno?
En esta receta la salsa de tomate actúa como acompañamiento exterior para aportar acidez y frescura al plato, contrastando con el sabor cremoso y suave de la bechamel con espinacas sin tapar su sabor dentro de las capas.
Si tienes cualquier otro tipo de duda, puedes hacer tus preguntas en el apartado de comentarios más abajo.
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Resumen fácil de la receta
- Cocina las placas de pasta según el paquete y sécalas sobre un paño.
- Cuece las espinacas en agua con sal durante 8 minutos y escúrrelas bien.
- Sofríe el jamón o panceta en una sartén con aceite.
- Añade las espinacas, rehoga 3 minutos, vierte la bechamel, salpimienta y cocina todo junto 5 minutos.
- En una fuente de horno, alterna capas de bechamel, pasta, espinacas y bechamel hasta agotar los ingredientes, terminando con una capa de bechamel y queso rallado por encima.
- Hornea a 160 °C durante 5 minutos y gratina otros 5 minutos.
- Sirve con un poco de salsa de tomate caliente por encima.





