Bacalao con tomate casero al estilo de la abuela: una receta para deleitar tus sentidos
Siguiendo unos sencillos pasos y en apenas unos minutos, tendrás la oportunidad de servir en tu mesa un bacalao con tomate tan rico que está para chuparse los dedos. Una receta que no te puedes perder.
El bacalao es uno de esos pescados blancos que nunca fallan en la cocina. Destaca por su bajo contenido en grasa y por una versatilidad increíble que te permite preparar desde el plato más sencillo hasta elaboraciones de alta cocina. En esta ocasión, la propuesta se centra en un jugoso bacalao acompañado de una sofrito casero de tomate y pimientos, una combinación de sabores clásicos que consigue conquistar a cualquier comensal desde el primer bocado.
Se trata de un plato reconfortante con un arraigo profundo en la gastronomía tradicional española. Aunque es una opción estrella en la época de Cuaresma (momento en el que este ingrediente cobra un protagonismo indiscutible en muchos hogares), resulta ideal para incluir en el menú semanal en cualquier momento del año. Su elaboración no guarda grandes complicaciones ni exige pasar horas frente a los fogones, lo que lo convierte en una alternativa tan práctica como deliciosa.
Al final, la clave del éxito está en la armonía de sus ingredientes: las tajadas de bacalao tierno absorben toda la esencia del guiso, dando como resultado un plato lleno de sabor y aroma. Su salsa densa y casera invita inevitablemente a tener un buen pedazo de pan a mano, convirtiendo una comida familiar en un verdadero placer gastronómico.
Ingredientes necesarios
- 800 gr de trozos de bacalao en su punto de sal
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 1 pimiento rojo
- 1 pimiento verde
- 350 gr de tomate triturado
- 4 cucharadas de vino blanco
- 1 hoja de laurel
- Harina de trigo
- Pimienta negra molida
- Aceite de oliva
- Sal
Preparación
- Comenzamos secando con papel de cocina los trozos de bacalao y seguidamente los pasamos por harina. En una sartén ponemos a calentar un buen chorro de aceite de oliva a fuego medio-alto.
- Cuando el aceite esté ya caliente, incorporamos los trozos de bacalao y los sellamos por ambos lados has que nos queden doraditos. Sacamos el bacalao y lo reservamos en un plato.
- En el mismo aceite sofreímos la cebolla, el pimiento rojo, el pimiento verde y los dientes de ajo previamente todo bien picadito. Cocinamos durante 3-4 minutos removiendo de vez en cuando y vertemos el tomate triturado, el vino blanco, la hoja de laurel, una pizca de sal y pimienta negra al gusto.
- Transcurridos un par de minutos, el alcohol ya se habrá evaporado. Así que bajamos el fuego a medio-bajo y tapamos la sartén.
- Cocinamos durante 15 minutos más removiendo de vez en cuando y transcurrido ese tiempo, es el momento de rectificar el punto de sal de la salsa si es necesario.
- Incorporamos los trozos de bacalao que habíamos reservado junto con el jugo que ha soltado el bacalao en el plato. Movemos un poco y cocinamos a fuego lento otros 2-3 minutos con la sartén tapada.
- Ahora ya solo queda retirar la sartén del fuego y emplatar nuestro bacalao con tomate para servirlo inmediatamente a la mesa. Buen provecho!!

Consejos para que te quede bien
- Logra el grosor ideal: Procura estirar la masa hasta dejar un grosor constante de unos 0,5 cm. Si quedan demasiado finas se endurecerán al freír, y si quedan muy gruesas pueden quedarse crudas o pesadas en el centro.
- Controla la humedad del zapallo: Escurre muy bien el puré de calabaza después de cocerlo. Un exceso de agua te obligará a integrar más harina de la cuenta, lo que hará que la masa quede dura en lugar de tierna.
- Masa tibia y bien reposada: Trabaja con la calabaza y el agua a temperatura tibia para que la grasa se integre con facilidad. Además, deja descansar la masa tapada unos 10 o 15 minutos antes de estirarla para que el gluten se relaje y no se encoja al cortar.
- Imprescindible pinchar la superficie: Usa un tenedor para hacer 2 o 3 marcas en el centro de cada disco. Este sencillo gesto evita que las sopaipillas se inflen como un globo al contacto con el aceite y permite que se cocinen de forma pareja.
- Ajusta la temperatura del aceite: Mantén el aceite a fuego medio-alto. Si el aceite está frío, la masa absorberá demasiada grasa y quedará aceitosa; si está excesivamente caliente, se dorará muy rápido por fuera quedando cruda por dentro.
- Servicio e ingredientes de calidad: Si buscas el sabor tradicional más auténtico, utiliza manteca de cerdo en la masa. Sirve las sopaipillas recién hechas y muy calientes, escurriéndolas primero sobre papel absorbente para mantener su textura exterior bien crujiente.
Preguntas frecuentes
¿Puedo adaptar esta receta si quiero preparar unos briouats de bacalao?
¡Claro que sí! Aunque la preparación base que tenemos es un guiso tradicional de bacalao con tomate y pimientos, es una excelente opción para usar como relleno. Solo tienes que desmigar bien el bacalao una vez cocinado y reducir la salsa un poco más para que no quede demasiado líquida, evitando así que la pasta filo o pasta warka de los briouats se humedezca y pierda su toque crujiente.
¿Es necesario pasar el bacalao por harina antes de sellarlo?
Es un paso superrecomendado. Pasarlo por harina ayuda a que el pescado mantenga sus jugos por dentro, no se desmorone al freírlo y cree una capa dorada deliciosa que, además, ayuda a trabar y dar cuerpo a la salsa de tomate más adelante.
¿Qué hago si el tomate triturado me queda muy ácido?
Es muy común que el tomate triturado aporte un punto de acidez elevado. Si notas que la salsa está un poco fuerte al probarla en el paso de rectificar la sal, añade simplemente una pizca de azúcar o media cucharadita de bicarbonato para neutralizarla y dejarla perfectamente equilibrada.
¿Puedo usar bacalao congelado o desalado para esta elaboración?
Funciona de maravilla con ambos. Si utilizas bacalao desalado congelado, asegúrate de descongelarlo muy bien sobre una rejilla y secarlo a conciencia con papel absorbente antes de pasarlo por harina. Si viene en su punto de sal, ten cuidado al añadir sal extra a la salsa durante la cocción.
¿Cómo evito que el bacalao se me quede seco o duro?
El truco está en los tiempos. En el primer paso solo buscamos sellarlo a fuego medio-alto para dorar el exterior. Luego se termina de cocinar en tan solo 2 o 3 minutos al final, integrado en la salsa a fuego lento. De esta forma las lascas quedarán jugosas y suaves.
¿Se puede preparar este plato con antelación?
De hecho, ¡queda casi mejor de un día para otro! Los sabores del sofrito, los pimientos y el bacalao se asientan y se integran mucho más. Al recalentarlo, hazlo a fuego muy suave y con la sartén tapada para que el pescado mantenga su jugosidad.
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Resumen fácil de la receta
- Seca el pescado, pásalo por harina y dóralo en una sartén con aceite caliente. Retira y reserva.
- En el mismo aceite, pocha la cebolla, pimientos y ajo picados por 3-4 minutos.
- Agrega el tomate, vino blanco, laurel, sal y pimienta.
- Deja evaporar el alcohol 2 minutos, tapa y cocina a fuego lento 15 minutos.
- Añade el bacalao reservado con sus jugos, cocina tapado 2-3 minutos más a fuego suave y emplata bien caliente.





