Receta de bizcocho casero esponjoso
Preparación: 20 min
Cocinado: 30 min
Listo en: 50 min

¿A quién no le gusta un trozo de bizcocho casero? Está delicioso para acompañarlo con el café con leche de la mañana, y mucho más rico si lo rellenamos de mermelada, chocolate o nata y además, es muy fácil de preparar.

Hoy quiero mostrarte cómo se hace un bizcocho casero con ingredientes básicos que podemos encontrar fácilmente. Siguiendo paso por paso las instrucciones que te muestro, quedará un bizcocho suave y esponjoso que seguro te va a encantar.

Receta de bizcocho casero esponjoso

Ingredientes

  • 6 huevos
  • 250 gr de harina
  • 250 ml de nata líquida
  • 250 gr de azúcar
  • 15 gr de levadura
  • Esencia de vainilla
  • 200 ml de aceite de oliva
  • Sal

Cómo hacer un bizcocho casero esponjoso

1Una vez dispongamos de todos los ingredientes necesarios, comenzaremos cascando los huevos y separando las yemas de las claras. Seguidamente añadimos una pizca de sal a las claras, la mitad de azúcar (125 gr) y montamos las claras.

2Ahora batimos las yemas junto con el azúcar que nos queda y con la ayuda de unas varillas. Agregamos la esencia de vainilla, el aceite, la nata y continuamos mezclando. En un bol grande mezclamos la harina con la levadura y vertimos toda la mezcla de las yemas de huevo.

3Llegados a este paso, cogemos una espátula de cocina y comenzamos a mezclar la harina con las yemas de huevo y con movimientos envolventes. Cuando hayamos logrado una mezcla homogénea, agregamos las claras y continuamos mezclando lentamente hasta conseguir que todos los ingredientes queden perfectamente integrados.

4Precalentamos el horno a 170º C con calor arriba y abajo. Espolvoreamos con harina la base del molde que vamos a utilizar y vertimos la mezcla en el molde. Cuando el horno haya cogido temperatura, meteremos el molde sobre la bandeja en la parte baja del horno.

5Ahora dejaremos que se cueza durante 30 minutos aproximadamente, ya sabes que cada horno es un mundo, así que el tiempo puede variar según el modelo. Lo mejor que se puede hacer para saber si ha quedado bien hecho por dentro, es pinchar un palillo y si sale limpio quiere decir que ya lo podemos sacar del horno. Dejaremos que se temple a temperatura ambiente y luego desmoldamos.

Sugerencias: Corta el bizcocho por la mitad horizontal y atrévete a rellenarlo de mermelada con el sabor que más te guste, o si lo prefieres de chocolate fundido, nata o cualquier otro ingrediente que se te pueda ocurrir.

Actualizada el 28 diciembre, 2018
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