Risotto de pollo, toda una delicia para nuestro paladar
Un buen risotto encima de la mesa, siempre es algo que agradecen todos los comensales. En esta ocasión vamos a preparar un delicioso risotto de pollo con champiñones y queso parmesano, una receta que te va a encantar.
Si hay un plato capaz de reconfortar el alma con solo un tenedor, ese es sin duda el risotto. Esta joya de la cocina italiana ha conquistado mesas de todo el mundo gracias a una textura melosa y cremosa totalmente inconfundible, que poco tiene que ver con los arroces tradicionales a los que estamos acostumbrados. El secreto no es ningún misterio oculto, sino el mimo, la paciencia y el cariño al ir mimando el grano poco a poco para que libere su almidón y cree ese bocado suave que se deshace en la boca.
En esta ocasión, le damos un giro delicioso y accesible preparando un risotto de pollo, una combinación que nunca falla y que gusta a absolutamente todo el mundo. El pollo, además de aportar una dosis estupenda de proteínas y nutrientes para hacer de este un plato completo, se integra de maravilla con la base del arroz, absorbiendo todo el sabor del caldo y el sofrito. El resultado es una receta nutritiva, equilibrada y repleta de matices que convierte cualquier comida en una ocasión especial.
Lo mejor de todo es que no necesitas ser un chef profesional para conseguir un risotto de diez en tu propia casa. Con unos pocos ingredientes básicos, un buen fondo bien sabroso y un ratito de tranquilidad en la cocina, verás cómo logras esa melosidad perfecta que enamora desde el primer bocado. Prepárate para disfrutar de un plato casero, redondo y lleno de sabor que seguro se va a quedar en tu recetario habitual.
Ingredientes necesarios
- 400 gr de arroz para risotto (carnaroli o arborio)
- 2 pechugas de pollo
- 250 gr de champiñones
- ½ cebolla picada
- 1 litro de caldo caliente de pollo o verduras
- 1 taza de vino blanco
- 1 taza de queso parmesano rallado
- 200 gr de manteca
- Pimienta
- Sal
Preparación
- Lo primero que tienes que hacer es cortar las pechugas a dados o a tiras como tu prefieras.
- En una sartén caliente, añade la mitad de la manteca y deja que se derrita, agrega la cebolla picadita y saltea hasta que vaya quedando transparente.
- Es el momento de añadir el pollo y saltearlo hasta que quede doradito.
- Incorpora el arroz y mezcla bien, añade el vino y cocina por 3 minutos hasta que se evapore.
- Añade los champiñones cortados en láminas. Vierte el caldo poco a poco, es importante que esté ya caliente y añadir un poco, dejando que el arroz lo absorba, añadir otro poco y así hasta que el arroz se encuentre perfectamente cocido.
- Cuando el arroz se haya cocido y no quede ya caldo en la sartén, añade lo que queda de manteca y espolvorea el queso rallado por encima.
- Salpimienta a tu gusto y mezcla todo bien. Retira del fuego y deja que repose entre 5 y 10 minutos antes de servirlo y llevarlo a la mesa. !Que aproveche!

Consejo
Para que te quede un risotto con una buena textura, tienes que remover lentamente el arroz mientras se va cocinando. Así lograrás que el arroz vaya soltando todo el almidón y quede muy cremoso.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de arroz es el mejor para preparar risotto?
Para que el risotto quede verdaderamente cremoso, necesitas una variedad de arroz rica en almidón y que mantenga el tipo durante la cocción lenta. Los ideales son el arroz Arborio o el Carnaroli. Si no encuentras estos arroces italianos en el supermercado, un arroz bomba común te sacará del apuro, aunque la textura final será ligeramente distinta.
¿Por qué es obligatorio añadir el caldo bien caliente y poco a poco?
Es el truco definitivo del risotto. Si echas el caldo frío, cortas la cocción del arroz de golpe. Añadirlo caliente y cacito a cacito obliga al grano a ir liberando su almidón de forma gradual al friccionar al remover, lo que crea esa salsa cremosa tan característica sin necesidad de usar natas ni nata líquida.
¿Puedo sustituir la manteca por aceite de oliva o mantequilla?
¡Totalmente! La manteca le da un toque tradicional riquísimo, pero la mantequilla sin sal es el ingrediente clásico que se usa en Italia para el paso final del «mantecado». Si prefieres una opción algo más ligera, puedes hacer todo el sofrito inicial con un buen aceite de oliva virgen extra y añadir solo una cucharadita de mantequilla al final para dar brillo y cremosidad.
¿Qué queso rallado es el más adecuado?
Un buen Parmigiano Reggiano o un Grana Padano recién rallados son los reyes absolutos del risotto. Su sabor intenso y salado redondea el plato a la perfección. Evita los quesos rallados empaquetados muy finos o grasos tipo mozzarella, ya que se hilan en lugar de integrarse fundidos en la crema.
¿Qué hago si me quedo sin caldo antes de que el arroz esté tierno?
Que no cunda el pánico. Si te quedas sin caldo de pollo y notas que al grano le faltan un par de minutos para estar al dente, añade simplemente unos cacitos de agua hirviendo. No alterará casi el sabor ya que el arroz habrá absorbido toda la sustancia del caldo anterior.
¿Se puede recalentar el risotto si sobra?
El risotto está en su punto de gloria recién hecho, ya que al enfriarse el arroz sigue absorbiendo líquido y se apelmaza. Si te sobra, puedes guardarlo en la nevera y recalentarlo a fuego suave en una sartén añadiendo un chorrito de caldo caliente o agua y moviéndolo bien para devolverle la cremosidad. ¡O mejor aún, usa las sobras para hacer unos deliciosos arancini o croquetas de arroz al día siguiente!
Si tienes cualquier otro tipo de duda, puedes hacer tus preguntas en el apartado de comentarios más abajo.
Otros risottos que tienes que probar
Resumen fácil de la receta
- Derrite la mitad de la manteca en una sartén, pocha la cebolla picada y dora el pollo troceado.
- Añade el arroz, mezcla bien, vierte el vino y deja que se evapore el alcohol.
- Agrega los champiñones e incorpora el caldo caliente poco a poco a medida que el arroz lo absorba hasta que esté tierno.
- Añade el resto de la manteca, el queso rallado y salpimienta.
- Mezcla, deja reposar 5 minutos y sirve.





